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Oído · Niños y adultos

Otitis Media y Tubos de Ventilación

Las infecciones de oído medio recurrentes o el líquido persistente detrás del tímpano afectan la audición y el desarrollo del lenguaje en niños. Los tubos de ventilación permiten ventilar el oído medio y prevenir complicaciones.

Información general

La otitis media con derrame es la acumulación de líquido detrás del tímpano sin signos claros de infección aguda. Cuando persiste más de 3 meses o se acompaña de pérdida auditiva o infecciones repetidas, puede requerir tubos de ventilación.

La colocación de tubos (miringotomía con tubos transtimpánicos) es un procedimiento corto, seguro y muy efectivo. Permite que el aire circule en el oído medio, mejora la audición y reduce las infecciones.

¿Cuándo está indicado?

  • Otitis media con derrame persistente (>3 meses) que afecta la audición
  • 3 o más episodios de otitis media aguda en 6 meses, o 4 en 12 meses
  • Retraso en el lenguaje o audición por otitis medias repetidas
  • Otitis media con complicaciones (retracción timpánica)
  • Adultos con disfunción tubárica crónica y derrame en oído medio
  • Preparación antes de ciertos procedimientos en oído medio

¿Cómo se colocan los tubos?

1

Valoración clínica y audiometría/timpanometría para confirmar la indicación.

2

Anestesia general breve en niños (ambulatoria, sin intubación en la mayoría de casos).

3

En adultos se puede realizar con anestesia local en consultorio.

4

Microincisión en el tímpano (miringotomía) guiada por microscopio.

5

Aspiración del líquido del oído medio.

6

Colocación del tubo de ventilación en el tímpano.

7

Procedimiento total: 10-15 minutos. Alta el mismo día.

Recuperación y cuidados

  • Alta el mismo día, regreso a actividades normales en 1-2 días.
  • Mejoría auditiva inmediata en la mayoría de los casos.
  • Gotas óticas durante los primeros días según indicación.
  • Protección del agua en el oído durante el baño los primeros días y en piscina/mar según indicación.
  • Los tubos suelen expulsarse solos entre 6 y 18 meses.
  • Controles periódicos con otoscopia para vigilar los tubos y la audición.
  • En casos específicos pueden colocarse tubos de larga duración.

Preguntas frecuentes

El procedimiento se realiza con anestesia y no es doloroso. Puede haber molestia leve en el oído por unas horas, controlable con analgésicos habituales.

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